miércoles, 26 de marzo de 2008
Longest Day

Después de varios años de lucha, las Fuerzas de la Libertad, tras la, reconozcámoslo, no demasiado exitosa campaña italiana, íbamos por fin a plantar un pie en Europa, y en esta ocasión no teníamos la más mínima intención de irnos. Ésta lucha era a muerte, al final sólo podía quedar uno, o triunfaba el Bien, la Libertad y la Democracia o Europa sería presa del caos y la tiranía por muchos años..."
De esta manera tan sugerente empieza el prólogo de la partida que Xavi está jugando al Longest Day a través de Vassal. Para poder seguir los avatares de la misma han montado una página web muy a tono con el evento (y muy chula, todo hay que decirlo) que podéis consultar aquí: Kriegspiel.
El Longest Day es un megajuego sobre el Desembarco de Normandía y la campaña posterior. Para que os hagáis una idea de las dimensiones ahí va una foto del tablero justo después del lanzamiento de los paracaidistas aliados:
(para ampliarlo clica en la foto)
La verdad es que, curiosamente, el grupo que hemos organizado en Tarragona se ha formado en su mayoría gracias a Internet. Aunque éramos casi vecinos, no hubiéramos coincidido y, por tanto, no nos hubiéramos conocido si no llega a ser por Ebay, la BSK o el Catalan Wargame Resources. Pero, además, la red nos da la oportunidad de jugar más allá de nuestras quedadas gracias a programas como el Cyberboard o el Vassal... solo nos faltaba eso. Lo mejor que tiene esta manera de jugar es que puedes plantearte montar partidas a aquellos monstruos que por falta de espacio o por falta de tiempo nunca puedes desplegar. Jugar por correo te permite no ocupar media casa con el tablero y las plantillas adicionales, y plantarte cuándo quieras y cómo quieras delante de la pantalla a pensarte el turno. Además puedes encontrar contrincantes en recónditos lugares del planeta. A pesar de todo, nunca tendrá el regustillo de ver la cara del contrario en el momento de fallar una tirada de dado crucial, o hacer presión psicológica con tus comentarios mordaces (y cabroncetes). Nada es perfecto...


