Martes, 04 de marzo de 2008
Publicado por El_Gran_Odball @ 11:03  | Otros eventos
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Enfrentarse a explicar qué ha pasado durante este fin de semana es una tarea de titanes. No solo por la cantidad de cosas interesantes que han sucedido, sino porque mis neuronas todavía no se han solidificado y no creo que lo puedan hacer nunca más después del esfuerzo requerido (ya sabéis, tengo 3, las tres me beben… ). Pero bueno, de alguna manera hay que empezar.

Del 29 de febrero al 2 de marzo se había convocado Lo Sometent 2008 organizado por nuestros amigos (y ahora compañeros de tropelías) del Catalan Wargame Resource y el Club "Vine i Acotat" de Vilafranca del Penedès. Lógicamente, nosotros teníamos que estar ahí. Lo primero que pudimos organizar al llegar a La Moixeta, después de tomar posesión del apartamento para ocho (aquello no era “un hombre en casa”, era MUCHOS hombres en un cubículo), fue un Angola de Ragnar Brothers. Los bandos quedaron repartidos entre Rafa y Toni como prooccidentales llevando a la UNITA y la FNLA, y Jordi F. y yo como procomunistas con la MPLA y la FAPLA. El  Jordi C. ejercía de animador de la fiesta y árbitro. En algún lugar habrá que hacer una buena crónica de esa partida porque fue muy, muy buena y rabiosamente emocionante (por no decir sangrante).

El juego es de lo mejorcito a lo que yo he jugado últimamente. Lo más interesante es la manera de planear las activaciones de tus tropas antes de empezar cada turno. Básicamente, cada apilamiento puede representar a una columna organizada (situándolo bajo un marcador que lo recuerde) o a tropas sin mando específico. Eso se simboliza además con unas cartas que llevan el nombre de cada una de las columnas o una genérica con la denominación de “5ª columna”. Antes de empezar a mover, cada jugador escoge ocultamente qué columnas querrá utilizar durante el turno mediante esas cartas. Al empezar, el jugador inicial (que no siempre es el mismo y se escoge por tirada de dado) levanta su primera carta y actúa. Así sucesivamente. Eso hace que haya que organizar muy bien las tropas sobre el tablero y pensar qué quieres hacer realmente durante el turno… Además de eso, las batallas son un juego dentro del juego. Hay ataques de aviación, misiles antitanque y antiaéreos, campos de minas, tanques y, como no, mucha sufrida infantería. Para la ocasión estrenamos fichas nuevas sacadas del Boardgamegeek que le daban al asunto un aspecto de primera:

La partida se convertirá en la 3ª ley del foixisme: hemos jugado tan bien que no nos quedó otro remedio que perder. La cosa está en que el bando perdedor recibe más ayuda del extranjero que el ganador. Así que, después de las aplastantes derrotas que les inflingimos durante los primeros turnos, los zaireños y los sudafricanos decidieron reforzar a nuestros malditos enemigos y, en cambio, los cubanos solo nos enviaban telegramas de felicitación… Bueno, alguna vez alguien explicará qué ocurrió realmente durante aquella guerra, pero lo que quedará para los libros de historia es que los prooccidentales se llevaron la victoria en el último turno (y casi en la última activación) después de una guerra sangrienta y sin concesiones. La caída de Luanda, capital del país, bajo una arrolladora columna de tropas mercenarias decantó del todo la partida. Aquí podemos ver la diferencia entre los ganadores y los perdedores...

Mientras se sucedían los combates por las sabanas y selvas de Angola, en una partida de Spain in Flames las tropas de la República intentaban proteger el cruce del Ebro frente a una contraofensiva en todo orden de un batallón de la legión. Por lo que tengo entendido la llegada prematura de los medios blindados del ejército golpista desbarató completamente los planes de la República y los echó a patadas hasta la otra orilla.

Tras la cena y unos “deliciosos” chupitos de orujo de café, se montaron dos partidas nocturnas. La primera entre Lluís, Marià, Jordi C. y Teri al Candidate de Avalon Hill, y la otra al Twilight Struggle de GMT entre Rafa y Jordi F. Las dos terminaron hacia las 3 de la madrugada con la victoria de Jordi F. y Teri. Yo no me quedé mucho con lo que pasaba en las primarias de los EE.UU. que se estaban produciendo en la mesa de al lado, pero la verdad es que los veía muy concentrados y diciendo “paso”. En cambio, en la guerra fría se produjo una de las escenas más interesantes del fin de semana: el jugador yankee utilizó todas las cartas en controlar Centroamérica para sacar finalmente la carta de puntuación de Sudamérica… Era algo a esperar, todos sabemos que los norteamericanos tienen problemas con la geografía.


Pero no todo fue jugar. Rafa se llevó el título de “Gran Portador de Juegos” de la jornada del viernes, aunque la perdió para el resto del fin de semana ante la cantidad de cajas y cajas que ocupaban el maletero del Bo. La verdad es que era la ocasión para que a algunas cajas les diera el aire, vieran mundo y conocieran otras cajas en su misma situación. A pesar de todo, nadie aportó un modelito tan "interesante" como el pijama rojo de Raja. Después de jugar nos fuimos a dormir un ratito… Los repartos de camas se hicieron como requería la ocasión: mediante tirada de dados. Más allá de discutir si un 0 es un diez o un cero, lo que hemos descubierto es que entre la afición hay mucha promiscuidad. No se repitió ninguno de los emparejamientos para compartir cama, lo que nos libra de la endogamia y la degeneración de la especie.

A la mañana siguiente la programación oficial se vio un poco alterada porque hasta la 13:00 no se acabó la partida del Angola, mientras seguían llegando participantes y se iban organizando partidillas a cosas que no llegué a ver porque tenía toda mi atención centrada en Luanda… Una vez solucionado el conflicto africano, nos repartimos en dos grandes grupos. Por un lado se organizó un Advanced Civilization de Avalon Hill con unos 7 u 8 jugadores, y por otro un Soldier Kings de Avalanche Press con 5. Por lo que me han dicho, la fase de expansión del Civilization ha quedado desde ahora bautizada como de “naixements”, para que ir con eufemismos.

Durante la partida de Soldier Kings (en la cual jugué de inglés y perdí Londres, sniff, sniff) se demostró que es un juego sencillo y muy interesante, pero que no tiene mucho espacio para la diplomacia. Salvo, posiblemente, el ruso, el turco y el holandés, el resto de jugadores tienen unos aliados naturales muy marcados. El prusiano necesita el dinero inglés y el francés la flota española. Eso, unido a la prohibición de que Austria y Prusia se alíen, lleva al primero a los brazos del bando fracoespañol. Aunque, como siempre, el juego queda libre a cualquier emparejamiento menos a aquellos que se prohíben desde el principio. Lo que nos deja sobre la mesa la gran frase de la partida: “Ya, vale, Austria no se puede aliar con Turquía, pero ¿puede aliarse Turquía con Austria?”… En un momento determinado, el avance ruso hacia Polonia se vio reforzado con medios mecanizados venidos a través de una agujero de gusano:

La partida estaba muy interesante, pero para reducir el nivel, los participantes del Soldier Kings pasamos a jugar un par de partidas al Wings of War. Es un juego muy interesante y divertido. No creo que acabe siendo mi juego de cabecera, pero lo recomiendo tanto para aprender y empezar en esto, como para pasar un buen rato sin romperte mucho la cabeza. Las reglas no son complicadas, los aviones quedan muy aparentes encima de la mesa y el ritmo es rápido (siempre que escojas pronto tus opciones entre las maniobras disponibles para tu aparato). Está muy trabajado el tema de las diferencias entre unos y otros aviones. Por ejemplo, el Fokker alemán tiene unos giros cerrados que no puede hacer nadie más y, en cambio, hay otros que vuelan más rápido. Las maniobras se van contrastando para ver dónde queda cada avión y luego se mira si se pueden ametrallar… Antes de hacer esta partida se produjo una escena muy interesante. El Rocker le enseñaba a Rafa cómo funcionaba el juego, los dos aviones se lanzaban cara a cara a matarse sin piedad y, de repente, sin que nadie se lo esperara, el Fokker de Rafa usa la carta de looping y se pone de espaldas al aparato (al avión, no al otro) de su contrincante… empieza la ametrallada y la carta de daños que saca es: ¡¡EXPLOSIÓN!! Justo final para semejante maniobra:

Las partidas no se acabaron, pero nos fuimos todos a las habitaciones para dormir un rato… ¿dormir? No, rápidamente los ánimos se caldearon (si es que se habían enfriado) y se organizó una partida a Cash and Guns seguida de otra al Winds of War ambas entre Jordi C., Toni, Rafa, Jesús, Marià y Bo, y otra al Twilight Stuggle entre Jordi F. y yo. Por lo que sé, el Fockker del Jordi C. se encargó de derribar a todo el bando británico mientras el avión de Toni volaba hacia el “final del mundo conocido”. Respecto a la nuestra, al fin conseguí ver una partida en la que se añadía el mazo de la Late War, pero no la acabamos porque a las 4 y media de la mañana ya no teníamos ninguna neurona en funcionamiento. Aunque la intentamos rematar a la mañana siguiente, no se terminó porque aún quedaba mucha tela que cortar y había que probar más cosas. Aquí tenemos el sueño de todo jugador: poder jugar desde la cama

El domingo, tras un desayuno de campeones nos volvimos a repartir. Cierto es que, como la cosa iba de juegos y que la comida tardaba un poquito, montamos una partida al Kiriki (una versión del mentiroso)… puro vicio. Con la tripita llena nos volvimos a dividir para montar una partida al Flames of War, otra al Command and Colors de GMT con la batalla de Zama y finalmente una al American Megafauna de Sierra Madre Games.

¿Qué puedo decir de esta última partida? Desde que yo me extinguí 4 veces, entre ellas con un depredador diurno en un mundo en el cual todos los herbívoros eran nocturnos (ya decía yo que había mucho ruido por las noches y luego nunca había nadie en ningún sitio), hasta que una de las especies era un saurio de 16 toneladas y con plumas... vamos, una gallina prehistórica, y otra una ardirata come bellotas que acabó siendo una rata anchoa anfibia. El juego se basa en que las características de tu especie te permiten alimentarte de unos u otros biomas. Hay lugares muy fáciles, donde todos los bichos pueden comer y, por tanto, la competencia es alta, y otros en los que hay que especializarse para poder alimentarse. Esa especialización se puede hacer comprando en subasta unas mejoras que van apareciendo y que te hacen convertirte en esos monstruos tan curiosos. Tal y como dijo Jordi C.: Tu sempre seràs un rèptil!

Bueno, para terminar nos metimos entre pecho y espalda una calçotada que fue un buen final de fiesta para un fin de semana tan, tan genial. La verdad es que esto me ha quedado un poco serio… pero no era esa mi intención, porque además de jugar (y jugar mucho) nos hemos reído como nunca. Ha sido un fin de semana perfecto, intenso y muy bien aprovechado. ¡¡Hasta el próximo Somatent!!

Si queréis ver más fotos visitad este enlace: fotos Lo Somatent 2008


Comentarios
Publicado por Invitado
Lunes, 10 de marzo de 2008 | 12:45
Buenas como testigo de las innumerables batallas y miles de dados tirados hago saber que lo mas bueno de todo fueron las risas , caracajadas y las frases que pasaran a la historia del wargame.
un saludo desde la sala de mapas
Toni.
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