Martes, 20 de mayo de 2008
Vamos a aprovechar que los romanos se tomaron con calma el 4º turno para analizar algunos aspectos del juego.

Turno 4º Romano: 

Fase de reorganización:
El jugador romano empieza siempre el turno intentando reorganizar sus tropas desorganizadas, en rout o en panic. Son tres estadios consecutivos de moral en los cuales las tropas pueden entrar si:

-Desorganizadas: como resultado de un impacto de proyectiles o un combate cuerpo a cuerpo.

-Rout y Panic: se pasa de desorganizado a en rout y de aquí a panic (y de aquí a eliminada) si una unidad obligada a retirarse supera el límite de apilamiento o si se falla la tirada de reorganización sacando un 7 (rout), 8 (panic) o 9 (eliminada).

Las tiradas se realizan con un dado de 6, pero hay bonificaciones y penalizaciones como, por ejemplo, estar apilado con un líder (-1 si es un líder y -2 si es el comandante en jefe), estar adyacente al enemigo (+1), a rango de sus proyectiles (+1), estar adyacente a una unidad en pánico amiga, etc.

Todas las unidades tienen un valor de reorganización impreso en su esquina superior izquierda. Si la tirada es igual o menos a ese valor (después de aplicar los modificadores) la unidad recupera un nivel de moral, si es un fallo se aplica inmediatamente y se tiene en cuenta para la siguiente tirada (por ejemplo que una unidad entre en pánico). Por eso es importante seguir un orden de tiradas (en las instrucciones recomiendan de derecha a izquierda).

Si una unidad empieza la fase de movimiento en rout o panic es obligada a retirarse a una zona de refugio que para los judíos es el Templo y para los romanos el borde más próximo del tablero (se supone que van al campamento a lamerse las heridas).

En este caso la suerte del romano empezaba a cambiar. Las tropas en fuga del flanco derecho frenan su espantada gracias a una acumulación de buenas tiradas. Los veteranos de avergüenzan de su comportamiento y se arreglan las arrugas del uniforme.


Final del turno 3. Las tropas romanas huyen por los dos flancos.


Final de la fase de proyectiles romana. Las tropas en Pánico han pasado a rout y estas
a desorganizadas. En la parte superior se ve la tortuga machacada y en el centro de la
muralla los dos baluartes arrasados por los proyectiles romanos.

Fase de proyectiles:
Ambos bandos disparan dos veces por turno, pero se intercambian la posición. En la fase romana dispara primero el judío y después el romano, en la fase judía es al contrario. Eso hace que dispares el primero justo después de que te haya tocado mover, por lo tanto puedes recolocar tus tropas de proyectiles como te interese.

Por tanto, como es la fase romana empiezan disparando los judíos. Nuestro fuego no es especialmente efectivo, pero conseguimos causar alguna baja en los romanos subidos a la muralla del flanco izquierdo (el fuego de enfilada es lo que tiene) y sobre las tortugas rotas del flanco derecho. Las tortugas son una buena defensa contra proyectiles, pero si se rompen por no tener un mínimo de 2 unidades de infantería pesada fresca en su interior son un blanco más fácil.

Si comparáis las fotos anteriores veréis que en la parte superior izquierda (justo debajo del baluarte) primero hay un marcador de tortuga rota (en gris) con un par de fichas debajo y luego tan solo queda una ficha herida. Eso es resultado de nuestro fuego.

En el flanco izquierdo los proyectiles romanos tienen poca efectividad, tan solo consiguen causar bajas en el fuerte cercano a la puerta de las Mujeres, justo el que no está siendo atacado por ninguna torre. Además, el lider de la V legión es herido por fuego amigo (el uno es el mejor aliado del judío). Pero se empieza a mascar la tragedia. En el flanco derecho las acumulaciones de proyectiles al fin surgen efecto y literalmente barren dos baluartes (la suerte se gira a su favor descaradamente). El primero queda totalmente vacío debido a un resultado de EE (dos eliminados) y el segundo está defendido por un veterano herido después de un DE (Desorganizado y Eliminado). Menuda autopista para los romanos.


Final de la fase de Cuerpo a Cuerpo romana en el flanco izquierdo. Un baluarte casi vacío
(queda un caldero herido) gracias a un ataque continuado. Las cohortes ya han entrado
en la ciudad y están a tiro de nuestros proyectiles

Movimiento:
El romano por fin decide subirse a las brechas para empezar el ataque cuerpo a cuerpo a nivel del suelo. Buscando entre sus apilamientos el general Josefus Antonius reorganiza dos de sus cohortes y allí las coloca, preparadas para atacar a las unidades judías que de manera inocente se han colocado para taponarla. Tito también quiere participar en el asalto y se sube a una de las torres.

En el flanco derecho las cosas están peor. Además de dos apilamientos colocados en la brecha, tenemos un bastión repleto de romanos (menos mal que se nos ocurrió colocar algún que otro judío en las escaleras de bajada y no pueden entrar directamente) y otro bastión a punto de ser aplastado. Menos mal que en ese lado no se reorganizan bien las cohortes y no tendrán el +1.

Fase de combate:
El combate cuerpo a cuerpo es la baza principal del romano. Puede apilar tres fichas, mientras el judío solo puede hacerlo con 2. Además, una unidad judía situada en ZOC de infantería romana en terreno descubierto no puede salir de la misma (a no ser que la hagan retirarse). Una cohorte completa suma 18 puntos de fuerza con un +1 por estar organizada, si a eso le sumamos un líder nos podemos ir a unos 23 o 24 (con Tito a 28). Los judíos pueden apilar dos zelotes como defensa máxima (14), pero hay pocos y son muy valiosos para perderlos así. Por lo tanto, lo normal son combates contra apilamientos de 4 (dos milicias), 7 (milicia y regular) o 10 (dos regulares)... ya podéis ir calculando las proporciones. 

Para colmo de males, si en un combate el atacante saca un 6 natural o modificado puede volver a atacar el mismo hexágono con la misma fuerza (ataques continuados)... y ahí no acaba todo, si el hexágono defensor queda vacío (por muertes o retirada) el atacante puede avanzar todo un apilamiento y volver a atacar si tiene unidades enemigas adyacentes, y eso se puede repetir todas las veces que se vacíe el hexágono defensor.


Final de la fase de cuerpo a cuerpo romana en el flanco derecho. Dos cohortes han superado
la brecha y el baluarte ya está ocupado por legionarios.

Y, claro, el romano no dejó pasar la oportunidad y se encargó de liquidar a todos los judíos que bloqueaban las brechas mediante ese sistema. Al atacar al primer apilamiento (el más fuerte) con las dos cohortes de la brecha puede derrotarlo tranquilamente y luego atacar al más débil con la cohorte que avanza. Lo único bueno para nosotros: se quedan a tiro de nuestros proyectiles y en terreno descubierto.


Cara que se le quedó a Toni Ben Montseny al ver las tiradas romanas

Joer... qué rollo tengo, y eso que solo es medio turno.

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