Jueves, 10 de julio de 2008


Y mucho, mucho tiempo después continuamos con la crónica de la defensa de Jerusalén. Habíamos dejado el último episodio justo al final de la fase romana del 4º turno de la primera fase de asalto. En el flanco izquierdo las legiones V y XII habían conseguido hacer brecha en la muralla, pero sin conquistar ninguno de los baluartes situados a su alrededor. La batalla había terminado con una cohorte romana abriendose camino hacia el interior de la ciudad y arriesgando su vida para permitir la entrada en tropel del resto de legionarios.


En el flanco izquierdo los romanos controlan la brecha pero se enfrentan a una ristra de arqueros judíos

En el flanco derecho, el resto de legiones (la XV y la X) también habían hecho brecha, pero además controlan un par de bastiones, lo que les permite entrar de manera mucho más rápida. Aunque tienen un pequeño problema: el espacio descubierto que hay justo en frente del paño de muralla que han atacado.


En el flanco izquierdo lo romanos controlan 2 baluartes y la brecha, los proyectiles judíos están demasiado lejos

El inicio del combate cuerpo a cuerpo es inevitable y conociendo las desventajas judías en ese campo nos tenemos que plantear dónde defendernos. Llega la fase judía del 4º turno.

Primero, en la fase de proyectiles, los romanos siguen disparando a las tropas que quedan en la muralla, intentado reducir al mínimo los puntos que vamos a usar contra ellos. En el flanco izquierdo algunos proyectiles disparan a través de la brecha y ya causan bajas en el terreno claro que hay más allá de la muralla. A pesar de eso, con nuestros proyectiles conseguimos causar algunas bajas importantes que afectarán al ánimo romano y les harán decidirse más tarde por un final rápido del asalto. La peor sorpresa que se llevan es una ballista colocada en la puerta de Damasco, justo en el siguiente paño de muralla (la que defiende el Barrio Tyropeano) y que cubre todo el flanco derecho romano. Entre ambos lados les conseguimos destruir una cohorte y media, que no es moco de pavo.


En el flanco izquierdo la cohorte que había entrado ha sido borrada del todo.
Los zelotes reciben fuego desde fuera de la muralla



La cohorte de la izquierda ha perdido una ficha y tiene dos desorganizadas gracias
a la ballista de la Puerta de Damasco.

El flanco derecho es un verdadero dilema tanto para el judío, como para el romano. Para el judío porque tiene que defender varios bloques de edificios muy separados entre ellos y en los que tendría que arriesgar a la mayoría de sus tropas. Para el romano porque existe un enorme espacio vacío entre esos edificios en el cual puede ser objetivo fácil de los proyectiles. Lo bueno para el romano es que por un momento hemos creído que tendrían suficiente tiempo para asaltar y tomar el siguiente barrio, por lo que hemos decidido retirar una parte de las tropas para defender esa muralla y que no lo tengan tan fácil. Por tanto, la mayor parte de los edificios están libres de defensores y eso nos acabará costando el Barrio Nuevo. A pesar de todo, la ballista (y la decisión de que no van a asaltar la Ciudad Tyropeana esta fase) les hace organizar un asalto de pequeña intensidad (menos una cohorte que se va por su cuenta con claro desprecio de su vida).


Los romanos empiezan a entrar timidamente por el flanco izquierdo


El espacio abierto, la ballista de la puerta de Damasco y los arqueros de los edificios más
lejanos hacen que el romano sea prudente.


La Puerta de las Mujeres empieza a ser asaltada.

En cambio, en el flanco izquierdo hay un bloque justo enfrente de la brecha, por lo que ahí sí que hemos decidido presentar batalla... Es ahora cuando se demuestra el potencial de combate de las legiones en el cuerpo a cuerpo. El siguiente turno, un grupo de 5 cohortes (media legión) asaltan los edificios y gracias a su capacidad de apilar 3 fichas y a los combates continuados consiguen tomar la mayoría y causarnos graves bajas.


Los romanos deciden asaltar a la grande en el flanco izquierdo para acabar
con todo arquero judío que se ponga a tiro.


Otra vista del mismo asalto. al final del mismo la mitad del bloque está en manos romanas

Nosotros ya no estamos muy dispuestos a perder muchas más tropas, pero aún así arriesgamos algunos arqueros en la zona de la V y la XII legiones para producir más bajas antes del final de la partida. Así que el turno 6º empieza con las tropas  romanas del flanco izquierdo rodeadas de nuestros últimos regulares sacrificables, mientras el resto se sigue retirando hacia el Barrio Tyropeano. Conseguiremos matar alguna ficha más, pero todos serán masacrados.


En el flanco izquierdo la superioridad romana se ha hecho patente. Todo el bloque
de edificios ha caído, así como todos los bastiones y fortalezas.

El asalto en el flanco izquierdo continúa con el cuerpo a cuerpo en los edificios. Además, el resto de las legiones se encargan de ocupar todos los bastiones y fortalezas para que no sigan en poder del judía el próximo turno (las fortalezas y fuertes que no caigan seguirán siendo judías y podrán contener tropas el próximo asalto). Mientras tanto, en la derecha los romanos atacan y toman la puerta de las Mujeres, y todo el bloque de edificios libre, bloqueando con algunos legionarios cualquier posible reconquista. Como ya hemos activado todas las reservas del barrio durante el resto de turnos, no podemos aprovechar esa baza para que aparezcan por la retaguardia, recuperen las zonas construidas y obliguen a que el asalto dure algún turno más. Por lo tanto, tan solo intentamos causarles bajas en el combate cuerpo a cuerpo. Una cohorte se ha puesto a tiro delante de la Puerta de Damasco, así que la asaltamos con todo lo disponible. A pesar de estar rodeados solo les hacemos una D (desorganizado y retirada) y como no puede retirar la ficha herida la pierde.


El flanco izquierdo no necesita luchar para hacerse con los edificios. La muralla es completamente
romana. La última sorpresa un intento de masacre frente a la muralla de la ciudad Tyropeana,
aunque tan solo cayó una ficha de legionarios.


Un detalle de la Puerta de las Mujeres y el bloque capturado. Las tropas ligeras
se han desplazado capturando edificios. Los legionarios sirven de pantalla.


Vista general de la ciudad después de la decisión romana de finalizar la batalla

Los romanos necesitaban tener 15 fichas de infantería pesada dentro de la ciudad y controlar 15 hexágonos de edificio al final de la fase de melé judía. Pero a pesar de cumplir las condiciones pueden continuar la batalla. Al final del 6º turno el Barrio Nuevo ha sido ocupado y los romanos deciden no continuar la batalla, principalmente porque no les compensan las posibles bajas. Se ha acabado la primera fase de asalto.

Pese a todo, la pérdida de ese barrio unida a la decisión a no continuar la batalla no nos parecía un mal cambio, aunque después de pensarlo con detenimiento el que realmente sale ganando es el romano. Si se hubiera continuado el combate les habríamos causado alguna baja más y ellos las recuperan mucho más lento que nosotros. Ellos tenían que matarnos 10 fichas para hacernos una única baja para el turno siguiente (si solo perdemos el Barrio Nuevo recuperamos el 90% de las bajas), en cambio en el mejor de los casos ellos tan solo recuperan un 60% y eso si gastan un número importante de semanas de preparación para el próximo asalto.

La batalla por el Barrio Nuevo les ha costado 1 arquero sirio, 2 federatis, 4 velites, 9 fichas de infantería novata, 4 de regulares y 8 de veteranos. En total 143 Puntos de Victoria... Nosotros, si no estoy equivocado, unas 70 fichas de las que recuperaremos el 90%.  Todavía nada está decidido.


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